‘Te queremos en la cárcel’: Típica detención administrativa de un palestino y sus constantes abusos

Andrea Valentino / Palestine Monitor, 13 de octubre de 2016 — A principios de 2016, Abdulá (por razones de seguridad, hemos cambiado su nombre) llevaba una vida normal. Estaba felizmente casado y su esposa estaba esperando un hijo. Después de terminar la universidad en Jordania, encontró un trabajo decente como contable en una escuela. Conducía una motocicleta para ir a trabajar y tomaba café con los amigos en Jerusalén, en sus días libres.

¡Con qué rapidez pueden cambiar las cosas! El 20 de marzo, después de lidiar durante dos años con la burocracia israelí, Abdulá consiguió por fin el permiso para visitar la mezquita de Al Aqsa.

Ese mismo día fue detenido cerca de su casa, en Jerusalén Este. La policía le estaba esperando. “Abdulá, dame tu carné de identidad”, recuerda que le dijo a gritos un policía. Inmediatamente empezó a pegarle y se lo llevaron detenido.

Le metieron en una celda. El policía parecía estar atribulado: “Tenía que hacer esto, pero mañana te pondrán en libertad”, le prometió.

Pero “mañana” no pasó nada, dice Abdulá.

El oficial de policía que le arrestó afirmó que tenía una grabación de una cámara de vídeo en la que Abdulá aparecía atacándole. Pero esta primera acusación cayó rápidamente en el olvido.

En su lugar, explica Abdulá, la policía justificó su detención en base a unos mensajes de Facebook. “Utilizaron mensajes de Facebook de hace cuatro años; el más reciente era de hacía dos años”, dice Abdulá.

El ejército israelí, que controla el programa de detenciones administrativas, dijo que los mensajes “incitaban a la violencia”.

Ciertamente, muchos de los mensajes que Abdulá publicó en Facebook eran de naturaleza política. Pero Palestine Monitor no pudo encontrar ninguna evidencia de que promovieran la violencia contra soldados o civiles israelíes. Y la detención administrativa solo está pensada para aquellas personas que sean un peligro para la “seguridad pública”.

Abdulá admite que fue detenido con anterioridad por lanzar piedras. Pero esto fue cuando tenía solo quince años. “Era solo un crío”, dice.

El mensaje de Facebook que las autoridades israelíes consideraban más incriminatorio era un mensaje apolítico en el que Abdulá expresaba su solidaridad con un amigo que estaba en prisión. Mi amigo, explica Abdulá, “dijo algunas cosas violentas, pero todo lo que yo dije fue que esperaba su pronta puesta en libertad”.

Casos como este son habituales. Los israelíes dicen que la detención administrativa es una “medida de seguridad necesaria” y que solo se aplica en circunstancias especiales. Pero los grupos de derechos humanos han señalado que muchos palestinos son detenidos de forma “rutinaria” en base a razones dudosas.

En cualquier caso, como dice B'Tselem, “las acciones pasadas de los detenidos” son inadmisibles en casos de detención administrativa y los mensajes de Facebook de Abdulá no son causa suficiente para su detención.

Por otro lado, el trato que recibió Abdulá fue especialmente indignante debido a lo que, según él, le fue revelado por un agente israelí del Shin Bet, los servicios de información interna, durante su primer interrogatorio.

“Dijo que los mensajes de Facebook eran irrelevantes. Que, simplemente, me querían en la cárcel”. Luego, el agente intentó provocar a Abdulá: “Puedes contarle a tu abogado lo que te he dicho, pero pensará que eres un mentiroso”.

Pronto, Abdulá se encontró en la prisión de Nafha, en el sur del desierto del Neguev. En cada celda había diez presos y no había bastantes ventiladores. En el asfixiante verano del Neguev, esto hacía que la vida en las celdas fuera “muy dura”.

La transferencia de presos palestinos de Cisjordania a las prisiones más recónditas de Israel es una práctica común, a pesar de ser algo ilegal según el derecho internacional.

Para empeorar las cosas, la esposa de Abdulá acababa de dar a luz a su hijo, Nasir. Pero Abdulá no tenía ni idea de si su familia estaba a salvo: “Tuve que esperar un mes para ver a mi esposa y mi hijo”. A partir de ese momento, las visitas se limitaron a una de “cuarenta minutos” cada mes.

A finales de septiembre, Abdulá fue puesto en libertad y volvió al lado de su familia. No le dieron ninguna explicación de su calvario, aunque se le obligó a firmar una declaración en la que se comprometía a no celebrar su liberación con una fiesta.

“Estaba feliz”, dice, mostrando una foto de su hijo Nasir. “Le pusimos el nombre de mi abuelo”.

El de Abdulá no es un caso único. Hay 692 palestinos en detención administrativa en prisiones israelíes, según un informe de B'Tselem de abril de este año.

Y como la detención administrativa no está sujeta a ningún procedimiento judicial civil, los palestinos son a menudo detenidos otra vez, sin explicación alguna, después de haber sido excarcelados.

Así las cosas, a pesar de su reciente puesta en libertad, Abdulá “no se siente bien”. Los israelíes pueden “meterme en la cárcel de nuevo sin ningún motivo”, explica. Abdulá hace una pausa, toma un sorbo de café y dice: “Solo quiero vivir en paz con mi familia”.

Fuente: “’I need you in jail’” – One man’s administrative detention typical of continued Israeli abuses

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

Javier Villate

Read more posts by this author.

Subscribe to disenso noticias palestina

Get the latest posts delivered right to your inbox.

or subscribe via RSS with Feedly!
View my Flipboard Magazine. View my Flipboard Magazine.

Para suscribirte al BOLETÍN DIARIO de DISENSO NOTICIAS PALESTINA haz click aquí.